domingo, 22 de marzo de 2015

Se cumplen 120 años de la primera proyección de cine de los Hermanos Lumière. En los inicios del Cine... había un Piano.

Año Lumière 22 de marzo de 1895 - 22 de marzo de 2015

En nuestra sociedad "moderna" en ocasiones ya no valoramos los acontecimientos que tuvieron una especial y gran relevancia y que en la actualidad nos hacen disfrutar día a día y que sin ello casi que no podríamos vivir. Y la invención del Cinematógrafo es uno de esos acontecimientos que vale la pena recordar, pues no hace tanto tiempo que nació y la evolución y lo maravilloso que representa el cine en nuestras vidas es algo inmensurable.
Que los hermanos Lumière dedicaran su empeño en trasladar las imágenes en movimiento sobre una pantalla es un hecho que hay que celebrar, un día como hoy 22 de marzo - y diría yo, cada uno de los días que disfrutamos del llamado 7º arte - cuando han transcurrido 120 años de la presentación de su cinematógrafo (en petit comité, eso sí)  a los asistentes a una conferencia sobre el nuevo invento, organizada en la Socièté d'Encoiregement á l'Industrie Nationale, en París. Meses más tarde, un 28 de diciembre de ese 1895 los Lumiére organizaron ya un proyección pública a la que asistieron 33 personas en el Salón Indien, situado en los sótanos del Grand Café, con un coste para el público de un franco y emitiéndose, entre otras, las ya famosas filmaciones "La salida de los obreros de la fábrica Lumière", "El regador regado" y "La llegada de un tren a la estación", ésta última causando estupor entre el público que pensaba que el tren se les echaba literalmente encima (comenzaba ya la magia del cine).

Y era cine mudo, pero no, pues los Lumière ya contaron para sus primeras proyecciones el acompañamiento de un piano, y poco después los programas de dichas sesiones llegaron incluso a especificar el nombre del intérprete: Émile Maraval, pianista del que no se encuentra ni una sola referencia salvo la citada, el cual, tocando en un piano Gaveu pasó a la historia seguramente como el primer pianista que acompañaba a las proyecciones del incipiente cine mudo. Y así surgió una nueva oportunidad para músicos y un nuevo quehacer artístico en el que música e imagen se complementaban conformando el embrión de las hoy tan preciadas para muchos Bandas Sonoras del cine, prácticamente un nuevo género musical. El "mago" Georges Méliès también vio la necesidad de que sus proyecciones tuvieran acompañamiento musical en vivo y así lo especificaba. 
Pero si nos detenemos en esos primeros años del cine mudo y la función del músico en las salas de proyección, en algunos momentos casi podríamos decir que eran bandas sonoras instantáneas en el momento en el que el músico acudía a la improvisación (quién las pudiera oír!). En otras ocasiones el pianista optaba por la selección de un determinado repertorio acorde a la proyección si tenía la oportunidad de visionarlo antes, cosa que no siempre se daba.  
Y es la primera forma - la de la improvisación - la que siempre me ha cautivado como pianista y he intentado trasladar en los conciertos que realizo asiduamente, desde "Un Piano de Cine" y el reciente estrenado "Y en los inicios del Cine... había un Piano" en los que precisamente hago eso: rememorar la figura del pianista en las salas de proyección del cine mudo. Quizás con una cierta idealización y romanticismo de dicha figura, pues en realidad el trabajo no era tan gratificante para el pianista como atestiguan algunas fuentes sobre las condiciones laborales de éstos a la hora de acometer su trabajo (aunque en realidad tampoco en la actualidad ha cambiado considerablemente la percepción de la cultura y su quehacer en nuestro país). 

Pero prefiero quedarme con la parte más creativa y de disfrute personal para trasladarlo al respetable público que acude curioso a mis conciertos para ver - quizás por primera vez - "Viaje a la Luna" de Mèliés o los citados de los hermanos Lumière o soltar carcajadas a través de los grandes cortometrajes de Charles Chaplin. 

La improvisación va como un guante para esas imágenes pues cada "concierto de cine mudo" es diferente, bien usando composiciones propias o bien deleitándome con el repertorio no clásico de la época, pues cine mudo y piano ragtime o blues piano son contemporáneos. Tan sólo hay que recordar que el gran Fats Waller, maestro del stride piano, tuvo entre sus primeros trabajos, antes de grabar, el de aderezar las películas con sus manos en el piano en el Lincoln Theatre. 
Así que si tenéis oportunidad de vivir la experiencia del cine mudo junto a un piano en directo, como antaño, no dejéis pasarla... quizás nos encontremos en uno de mis conciertos!.

Próximo concierto "Y en los inicios del Cine... había un Piano" 27 de marzo 2015 a las 20:30h en Función Lenguaje Centro de Literatura Aplicada de Madrid. C/Doctor Fourquet, Nº18. Madrid. Entrada: Aportación voluntaria.

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